sábado, 23 de febrero de 2013

EL AUTOGAS O GLP en el automóvil mejora la calidad de vida, el medio ambiente y mejora el bolsillo de quien lo utiliza.



Esta semana, ha tenido lugar la firma de un acuerdo entre Syrsa Automoción, concesionario oficial de las marcas Renault y Dacia en Sevilla y Huelva con en la empresa Ferrosite. El acuerdo ha consistido en la exclusividad para las provincias de Sevilla y Huelva para la transformación de vehículos a GLP.

En la presentación de de éste acuerdo han comparecido, Enrique Espinosa, Director de los Centros Syrsa en Sevilla y, Jesús Salmón, Presidente de  Ferrosite.
TODOMOTOR, ha querido profundizar más en el tema sobre esta alternativa que ya se utilizan en Europa en los países más vanguardista. Para eso hemos entrevistado a Enrique Espinosa, Director de Sevilla de los Centros Syrsa, escúchenlo:




Ferrosite es sin duda la empresa líder a nivel mundial en la transformación de vehículos a GLP, por eso hemos querido que conozcan  las opiniones de presente y futuro que tiene, Jesús Salmón, Presidente de Ferrosite, sobre el GLP, escúchenlo:






Si quieren saber más sobre el Autogas, ampliamos la información sobre éste tema….


Enrique Espinosa, Director de los Centros Syrsa en Sevilla y, Jesús Salmón, Presidente de  Ferrosite.

EL Autogas, ya es utilizado por 15 millones de vehículos en el mundo  y 8 millones de vehículos en Europa. Pero cuales son las ventajas para el usuario:



 El gas licuado del petróleo (GLP) es la mezcla de gases licuados presentes en el gas natural o disueltos en el petróleo. Los componentes del GLP, aunque a temperatura y presión ambientales son gases, son fáciles de licuar, de ahí su nombre. En la práctica, se puede decir que los GLP son una mezcla de propano y butano.

El propano y butano están presentes en el petróleo crudo y el gas natural, aunque una parte se obtiene durante el refinado de petróleo, sobre todo como subproducto de la destilación fraccionada catalítica (FCC, por sus siglas en inglés Fluid Catalytic Cracking).
Se inicia cuando el petróleo crudo procedente de los pozos petroleros llega a una refinación primaria, donde se obtienen diferentes destilados, entre los cuales se tienen gas húmedo, naftas o gasolinas, queroseno, gasóleos atmosféricos o diésel y gasóleos de vacío.

Estos últimos (gasóleos) de vacío son la materia prima para la producción de gasolinas en los procesos de craqueo catalítico. El proceso se inicia cuando estos se llevan a una planta FCC y, mediante un reactor primario a base de un catalizador a alta temperatura, se obtiene el GLP, gasolinas y otros productos más pesados. Esa mezcla luego se separa en trenes de destilación.

El gas natural de propano y butano que pueden ser extraídos por procesos consistentes en la reducción de la temperatura del gas hasta que estos componentes y otros más pesados se condensen. Los procesos usan refrigeración o turboexpansores para lograr temperaturas menores de -40 ºC necesarias para recuperar el propano. Subsecuentemente estos líquidos son sometidos a un proceso de purificación usando trenes de destilación para producir propano y butano líquido o directamente GLP.
El GLP se caracteriza por tener un poder calorífico alto y una densidad mayor que la del aire.


Los usos principales del GLP son los siguientes:
Obtención de olefinas, utilizadas para la producción de numerosos productos, entre ellos, la mayoría de los plásticos.
Combustible para automóviles, una de cuyas variantes es el autogás.
Combustible de refinería.
Combustible doméstico (mediante garrafas o redes de distribución).



Sin duda, el GLP es el combustible del futuro para los españoles, aunque en Europa y Estados Unidos, ya es otra historia.